Bombones de café

Señores fabricantes de bombones,
entiendo que por algún oscuro motivo comercial, es imprescinible que en cada caja de bombones haya unos pocos de relleno, para hacer bulto, unos menos bueno, y otros realmente malos, como el maldito bombón de café. Les rogaría encarecidamente que si no les es posible eliminar este maldito sabor, que lo marcasen claramente en su envoltorio; unos alfileres o un envoltorio de plomo bastaría. Con esto, nos evitaríamos la desagradable sensación de comer el último bombón de la caja y que éste sea de café (un % bastante alto teniendo en cuenta que es de los que siempre quedan) y no tengamos otro para quitarnos el sabor asqueroso que éste nos deja.

Bueno, ahí queda mi propuesta.

SaLudOx

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-Pandora- dice,

Marzo 21, 2007 @ 6:52 pm

Llevas toda la razón con lo que dices, además, en mi caso, se agrava la situación, porque también considero bombones-bomba a los rellenos de cosa de naranja (seguro que era psicópata el tío/a al que se le ocurrió mezclar el delicioso y dulce chocolate con la sana y ácida naranja), desde luego que es verdad eso que decía Forrest de las cajas de bombones, nunca sabes cual te va a tocar. Si me permites te daré una sugerencia para aliviar este hecho tan desagradable fruto del incansable afán de enriquecimiento de las empresas que fabrican cajas de bombones.
La sugerencia que te ofrezco es consecuencia de mi propia experiencia: verás, cuando alguien me regala una caja de bombones me hace un poquito más feliz (aunque una vez comida soy un poquito menos feliz, ya que mi culo es un poquito más grande) porque me encantan, pero tengo un problema con las cosas que me gustan mucho y es que me vuelvo, como popularmente se dice,”gonía”. Aunque siempre intento comer los bombones a solas siempre me acaba viendo algún miembro de mi familia y me pide, con la excusa de que se le ha antojado, que le de uno (que al final siempre son dos). Actualmente lo que hago es lo siguiente, cuando me regalan una caja de estos deliciosos trocitos de placer, leo profusamente las clases de bombones que vienen en la caja, localizo los de café y los rellenos de naranja, cojo uno de cada y se los llevo a mis padres (a ellos les gustan esas cosas, entran en sus gustos culinarios, como la sangre cocinada, las criadillas o la fruta escarchada) con lo cual quedo divinamente (les he dado sin que me pidan), me siento divinamente (no he sido avariciosa y eso que los bombones me encantan) y me libro los bombones-bomba.
Bueno, me despido, esperando que te sirva de algo mi consejo, y esperando también que mis padres no lean esto.

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