Desde aquà quiero reivindicar el derecho de toda persona a que lo dejen tranquilo.
Desde siempre ha existido al menos un toca huevo que te da por culo constantemente.
Dudo mucho que exista un sola persona en el mundo que en cualquier momento de su existencia no haya sentido el acoso de la molestia de un toca pelotas que no para de darle por culo.
Supongo que en el ranking de los pesados encabeza la lista los jefecillos, que no jefazos, de una empresa.
A mà personalmente, todos los dÃas, al menos, me tocan los huevos extremadamente 20 personas. 20 como poco. Se dedican a ponerte la cabeza como un bombo por simple placer, a mi parecer. Aunque disfrazan dicho placer con una necesidad imperiosa de solucionar un problema que no tiene solución a causa de la ineptitud del toca huevos de turno.
Sólo se necesita un poco de filosofÃa para poder zafarte en la medida de lo posible de tÃo plasta ese. Probablemente tendrás que toparte con él, pero sólo te basta hacerle creer que lo tiene todo solucionado o que ya tiene lo que quiere para que te deje en paz el tiempo suficiente en el que te podrás recuperar del susto.
También puedes hacer que todo lo necesario para quitarte del medio el plasta lo haga otro. Hay un vÃdeo que lo ilustra adecuadamente, a modo de vÃdeotutorial. Gran programa el de la hora chanante.

