Ya mismo podrás ir al dentista y pedirle unos dientes para el sobaco y asà poder ir comiendo la barra de pan del domingo mientras la llevas a casa (gracias Pablo Motos). Esto es lo que han conseguido unos japos (como no); el invento en cuestión consiste básicamente en cultivar un diente, asà en plan repollo, y luego lo colocas en la boca (ahà han estado poco originales, todo hay que decirlo) y el repollo de diente, va y crece tan normal. Esto lo han hecho en unos ratones (cómo no) a los que primero han puteado para quitarle los dientes para luego hacerlos creer unos privilegiados al ponerle unos nuevos (es lo que tiene el no poder hablar para quejarse).

